Por: Ricardo R. Oropesa Fernández
Resulta muchas veces incomodo
escribir sobre historias más que conocidas en la museografía cubana y en
particular de las agrupaciones soneras, de una larga tradición que rozan lo
legendario, precisamente este término forma parte inevitable de las Leyendas y
como casi siempre ocurre que las “Leyendas” llevan una pesada dosis virtual de
los mementos vividos, es así que muchas veces no nos detenemos a corroborar
cuan cerca de la verdad pueden estar las historias que nos nutren el espíritu.
De esta agrupación sonera y su celebración queremos comentar y esclarecer
aspectos distorsionados sobre su historia, nos referimos al Septeto Habanero del cual muchos estudiosos se han
referido y nos han presentado una sistematización de su trayectoria
equivocadamente.
Los Sexteto de sones en la Habana.
Los formatos instrumentales de Sexteto de Sones son creación del
movimiento musical de La Habana, correspondiéndole, por su orden según la
cronología discográfica, al Quinteto Típico de Boloña en 1916 y
la Orquesta
Típica Habanera de Godínez en
1918, son los dos primeros Sextetos
de Sones organizados profesionalmente e impresos en la fonografía en la
historia de la música cubana. Alfredo Boloña al organizar su “quinteto” de
sones se omitió en la relación de sus integrantes, pero como se puede apreciar
era en realidad un Sexteto de sones
incluyéndose a él, al parecer fue un juego de palabras o que era obvio que era
un quinteto suyo que sumarian seis.
Sexteto Habanero.
Entre los pioneros de estas
agrupaciones soneras, en 1919, está el Sexteto
Habanero dirigido por Guillermo Castillo García (Guitarra, 2. Voz), que
tuvo su antecesor, un año antes, en el Sexteto
Oriental de Ricardo Martínez Martínez, tresista oriental, que perdiera la
dirección por manejos indebidos de las finanzas de la agrupación.Ricardón o Charada como se le apodaba –
comentó Bebo Bacallao, en entrevista al autor- era un empedernido jugador de dominó en el Café “La Diana” en el barrio
Dragones y se veía obligado a empeñar su instrumento siempre que perdiera por
lo que los integrantes del Sexteto se veían obligados a pagar para poder tocar
en las fiestas, mi padre y mi padrino Oscar Sotolongo, tuvieron sus discusiones
por esto, Ricardón sale del Habanero en 1920, además por la disputa con
Guillermo después de terminar una fiesta y los demás integrantes lo apoyan,
entonces van a buscar a Godínez que era también de Los Apaches en el barrio
Dragones donde se reunían todos ellos.
Ya para finales de 1920 fue
sustituido, Ricardo Martínez por otro eminente tresista habanero, Carlos
Godínez Facenda. La formación del Sexteto
Habanero de 1921 quedó integrada por Guillermo Castillo García (director);
Carlos Godínez Facenda (Tres); Gerardo Martínez Rivero (Vos prima, claves);
Felipe Nery Cabrera (Maracas); Antonio Bacallao Alcázar (Botija) y Oscar
Sotolongo (bongó), hasta que en 1924
estos dos últimos integrantes abandonaron la agrupación por desacuerdos con
Felipe Nery Cabrera Urrutia, quien era propietario del Sexteto Habanero, habiéndolo registrado a su nombre todo el proceso
legal de inscripción en el Gobierno
Provincial de La Habana, por la negativa del resto de sus compañeros a
pagar los impuestos correspondientes. El Rey
de las maracas, Felipe Nery Cabrera mantuvo en su poder la bandera y la
propiedad del Sexteto Habanero,
convertido en 1927 a Septeto, hasta su fallecimiento el 24 de junio de 1936
delegando en su esposa, Juana González de Cabrera, ambos atributos.
La situación económica del país y la
decadencia de los Septetos de Sones
en 1935, unido a las pugnas internas entre los integrantes fundadores,
Guillermo Castillo-Gerardo Martínez, y estos con el propietario Felipe Nery,
hacen que Carlos Godínez se reincorpore al ejército nacional como integrante de
la Banda de Música, así como
Guillermo Castillo deje la dirección musical del emblemático Septeto Habanero abandonando
definitivamente la agrupación y Gerardo Martínez organice su agrupación
musical, nombrándola, Conjunto Típico
Habanero RCA Víctor, debido al impedimento de utilizar el nombre y la
bandera del Septeto Habanero en poder
de la viuda de Felipe Nery Cabrera. Con la muerte de Felipe Nery Cabrera
definitivamente desaparece, el místico, Septeto
Habanero fundado en 1920 por Ricardo Martínez.
La compositora Juana González de
Cabrera al fallecer su esposo sigue la línea dura de exigir retribución
económica por el uso del nombre Septeto
Habanero, lo que explica la disolución de la agrupación, esta exigencia fue
mantenida por la viuda hasta su muerte en 1983, no sin antes haber autorizado
en la década del 1940 a la Casa discográfica RCA Víctor, en su afán por aumentar las ventas de sus producciones
discográficas, a realizar varias
grabaciones empleando el nombre de Septeto
Habanero por un generoso pago, pero sin la participación de sus fundadores
exigiendo se grabaran temas de su autoría y de su difunto esposo. El destino
final de la propiedad y la bandera del Septeto
Habanero es un misterio que se llevó a la tumba Juana González de Cabrera.
Después de 47 años de desaparecido
el Septeto Habanero de Felipe Nery
Cabrera y fallecida Juana González de Cabrera, el Conjunto Típico Habanero RCA Víctor de Gerardo Martínez, renombrado
por Manolo Furé en 1962 como Conjunto
Típico Habanero, bajo la guía de Pedro Ibáñez y con la autorización del Consejo Artístico Técnico del Centro Provincial de la Música “Ignacio
Piñeiro” dirigido por Ricardo Prado,
toman la decisión en 1984 de convertir el Conjunto
Típico Habanero en Septeto Habanero
con la reducción a una trompeta y la omisión de la tumbadora, quedando
integrado el nuevo Septeto Habanero
por ocho integrantes, una vez que se mantienen los tres cantantes del formato
de Conjunto. ¡Un Septeto de nueve que
suena a Conjunto, con un repertorio mayoritariamente de Pedrito Ibáñez!
Siguiendo la tradición de los
pioneros de las agrupaciones soneras de nombrar a los Sextetos y Septetos de
sones por su título, nombre del dueño y/o director y el año de su formación,
cabría preguntarse en este año 2015, ¿los cubanos estaríamos celebrando el de la fundación del centenario de aquel Septeto Habanero 1920 de Felipe Nery
Cabrera disuelto en 1936 o los 32 años de la desaparición del Conjunto Típico Habanero renombrado Septeto Habanero 1983 de Pedrito Ibáñez,
que ahora toma como suyo el inicio de aquel legendario Septeto Habanero de 1920? O ¿el actual Septeto Habanero (noneto) esta
celebrando sus primeros 37 años?